Custodia Compartida

Durante el primer trimestre de este año, las separaciones y divorcios aumentaron un 1,2%, según datos del Consejo General del Poder Judicial. Esta ruptura de la convivencia obliga a las partes a decidir qué hacer con la vivienda habitual.

En España los cónyuges pueden establecer el régimen económico de su matrimonio. De no mediar capitulaciones, el régimen del matrimonio será con carácter general el de sociedad de gananciales, salvo en Aragón, Baleares, Cataluña, Navarra y algunas zonas de País Vasco. En Cataluña, el Régimen Económico Matrimonial será el de separación de bienes.

¿Cómo tributan la hipoteca y la vivienda habitual en la Renta tras el divorcio?

  • Si uno de los cónyuges adquiere la titularidad de vivienda habitual. Si uno de los dos se queda con la vivienda, tiene que compensar al otro en metálico o asumiendo la carga hipotecaria. De cara a la declaración de la renta, en estos casos no se tributará en el IRPF. No existe ni ganancia ni pérdida patrimonial en el caso de extinción del régimen de separación de bienes cuando se produzcan compensaciones o adjudicaciones de bienes. Y ello, siempre que no se produzca un exceso de adjudicación. Es decir, que uno de los dos reciba más de lo que tenía.
  • Vender la vivienda: Si los ex cónyuges consiguen vender la vivienda, cada uno obtendrá una ganancia o pérdida patrimonial en el IRPF, que se valorará por la diferencia entre el valor de compra y el valor de venta del inmueble. Y tributarán en función de la proporción en la que sean propietarios. Si luego el dinero obtenido lo reinvierten en otra vivienda habitual, podrán aplicarse la exención por reinversión en vivienda habitual.
  • Si no logran vender la casa. Mientras tanto, los copropietarios deben seguir pagando los gastos que genera la vivienda y deben incluirlo en su IRPF, de acuerdo con su porcentaje de participación. Otro aspecto a tener en cuenta es si ninguno de los dos vive ya en la vivienda habitual. En este caso, ambos deberán imputarse rentas inmobiliarias. Pero si uno de ellos sí que reside en la casa, entonces únicamente debe imputarse rentas inmobiliarias el otro.Otra posibilidad que pueden contemplar los ex cónyuges es poner en alquiler la vivienda para cubrir gastos y el pago de la hipoteca. Ambos podrán aplicarse la reducción del 60% sobre el rendimiento neto obtenido del alquiler, siempre que declaren en el IRPF el arrendamiento percibido como rendimiento de capital inmobiliario.Otra opción que puede negociar la expareja es intentar negociar con el banco una dación en pago de la vivienda habitual. De conseguirlo, la ganancia patrimonial obtenida estaría exenta de IRPF, pero siempre y cuando los contribuyentes no cuenten con otros bienes y derechos con los que satisfacer la totalidad de la deuda y evitar la transmisión del inmueble.
  • Uno de los cónyuges usa la vivienda, pero la hipoteca se paga a medias. Otra posibilidad es que los ex cónyuges mantengan al 50% la titularidad y sigan pagando la hipoteca, pero que solo uno de ellos disfrute de la casa. La persona que no viva ya en la casa podrá seguir disfrutando de la deducción por inversión en vivienda, aunque la casa deje de ser su residencia habitual. Si adquirieron antes del 1 de enero de 2013, la Ley del IRPF considera que se puede seguir deduciendo la hipoteca si la vivienda sigue siendo la habitual para su ex cónyuge y sus hijos.

 

 

Si te ha gustado, comparte, gracias:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies