Custodia Compartida

¿Qué pactos pueden hacer los miembros de la pareja de hecho?

Los miembros de la pareja pueden regular válidamente, en forma verbal, por escrito privado o en documento público, las relaciones personales y patrimoniales derivadas de la convivencia así como los respectivos derechos y deberes, con las excepciones que veremos más adelante.

Si no hay pacto, los miembros de la pareja estable contribuirán al mantenimiento de la casa y a los gastos comunes con el trabajo doméstico, con su colaboración personal o profesional no retribuida o con la retribución insuficiente a la profesión o a la empresa del otro miembro, con los recursos procedentes de su actividad o de sus bienes, en proporción a sus ingresos y, si éstos no son suficientes, en proporción a sus patrimonios. Cada miembro de la pareja conserva el dominio, el disfrute y la administración de sus bienes.

 

¿Pueden regular una futura extinción de la pareja?

Sí, los miembros de la pareja pueden regular, en escritura pública, los efectos de la futura extinción de la misma, teniendo en cuenta que los pactos de exclusión o limitación de derechos deben tener carácter recíproco y precisar con claridad los derechos que limitan o a los que se renuncia y que aquellos que sean gravemente perjudiciales para una de las partes no son eficaces si este acredita que han sobrevenido circunstancias relevantes que no se previeron ni podían razonablemente preverse en el momento en que se otorgaron.

También cabe que adquieran conjuntamente bienes con el llamado “pacto de supervivencia“. Mediante este pacto, incluido en el título de adquisición, se acuerda que, cuando cualquiera de ellos muera, el superviviente se convierta en titular único de la totalidad del bien adquirido.

Los pactos de renuncia a la prestación alimentaria no son eficaces en aquello en que comprometan la posibilidad de atender a las necesidades básicas del conviviente que tiene derecho a pedir, salvo que hayan sido incorporados a una propuesta de convenio.

 

¿Qué pueden pactar tras la extinción de la pareja?

Después del cese de la convivencia, los convivientes pueden acordar los efectos de la extinción de la pareja estable. En este caso, de común acuerdo o uno de ellos con el consentimiento del otro, pueden someter a la aprobación judicial una propuesta de convenio que incluya todos los efectos que la extinción deba producir respecto a los hijos comunes y entre los convivientes.

Tanto los pactos referidos a la ruptura otorgados con anterioridad, como los posteriores (aunque no formen parte de una propuesta de convenio regulador), vinculan a las partes, por lo que siempre es aconsejable que consulte con un profesional antes de firmarlos.

 

¿Cuándo se extingue una pareja de hecho?

La pareja estable se extingue por las siguientes causas:

  • Cese de la convivencia con ruptura de la comunidad de vida.
  • Muerte o declaración de fallecimiento de uno de los convivientes.
  • Matrimonio de cualquiera de los convivientes.
  • Común acuerdo de los convivientes formalizado en escritura pública.
  • Voluntad de uno de los convivientes notificada fehacientemente al otro.

La extinción implica la revocación de los poderes que cualquiera de los miembros haya otorgado a favor del otro.

 

Si existen hijos comunes de la pareja, ¿cómo se regula la guarda y régimen de visitas de los menores?

Al cesar la convivencia, los miembros de la pareja, en caso de que tengan hijos o hijas comunes, pueden pactar cual de los dos tiene la guarda y custodia, así como el régimen de visitas del miembro de la pareja que no tenga la guarda.

En todo caso, tal y como señala la ley, la ruptura no altera las responsabilidades que los progenitores tienen hacia sus hijos, por lo que estas responsabilidades mantienen el carácter compartido y, en la medida de lo posible, deben ejercerse conjuntamente. No obstante, si no existe acuerdo o si este no se ha aprobado, la autoridad judicial puede disponer que la guarda se ejerza de modo individual si conviene más al interés del hijo.

Los cónyuges, para determinar como deben ejercerse las responsabilidades parentales, deben presentar sus propuestas de plan de parentalidad, en el que harán constar sus compromisos respecto a la guarda, el cuidado y la educación de los hijos, y en el que deben constar los siguientes aspectos:

 

¿Y respecto la vivienda familiar?

Los convivientes en pareja estable pueden acordar la atribución a uno de ellos del uso de la vivienda familiar, con su ajuar, para satisfacer en la parte que sea pertinente los alimentos de los hijos comunes que convivan con el beneficiario del uso o la eventual prestación alimentaria de este.

Si no existe acuerdo o si este no es aprobado, en el caso de que los convivientes tengan hijos comunes, la autoridad judicial puede atribuir el uso de la vivienda familiar, teniendo en cuenta las circunstancias del caso y aplicando las siguientes reglas:

  1. Preferentemente, al miembro de la pareja a quien corresponda la guarda de los hijos mientras dure esta.
  2. Si la guarda de los hijos es compartida o distribuida entre ambos miembros de la pareja, al que tenga más necesidad.

La atribución o distribución del uso de la vivienda, si esta pertenece en todo o en parte al miembro de la pareja que no es beneficiario, debe ser tenida en cuenta para la fijación de la pensión de alimentos a los hijos y la prestación alimentaria que eventualmente devengue el otro miembro de la pareja.

 

¿Se puede reclamar una pensión alimenticia a favor de uno de los miembros de la “pareja de hecho”?

Sí, cualquiera de los convivientes puede reclamar al otro una prestación alimentaria, si la necesita para atender adecuadamente a su sustentación, en uno de los siguientes casos:

  1. Si la convivencia ha reducido la capacidad del solicitante de obtener ingresos.
  2. Si tiene la guarda de hijos comunes, en circunstancias en que su capacidad de obtener ingresos quede disminuida.

Los pactos de renuncia a la prestación alimentaria no son eficaces en aquello en que comprometan la posibilidad de atender a las necesidades básicas del conviviente que tiene derecho a pedir, salvo que hayan sido incorporados a una propuesta de convenio.

¿Y si se extingue la pareja de hecho por fallecimiento de uno de los miembros? Si uno de los convivientes muere antes de que pase un año desde la extinción de la pareja estable, el otro, en los tres meses siguientes al fallecimiento, puede reclamar a los herederos su derecho a la prestación alimentaria. La misma regla debe aplicarse si el procedimiento dirigido a reclamar la prestación alimentaria se extingue por el fallecimiento del conviviente que debería pagarla.

La prestación alimentaria puede atribuirse en forma de capital o en forma de pensión. En forma de pensión tiene carácter temporal, con un máximo de tres anualidades, salvo que la prestación se fundamente en la disminución de la capacidad del acreedor de obtener ingresos derivada de la guarda de hijos comunes. En este caso, puede atribuirse mientras dure la guarda.

La prestación fijada en forma de pensión solo puede modificarse para disminuir su importe si mejora la situación económica de quien la percibe o empeora la de quien la paga, y podrá extinguirse por las siguientes causas:

  • Por mejora de la situación económica del acreedor, si dicha mejora deja de justificar la prestación, o por empeoramiento de la situación económica del obligado al pago, si dicho empeoramiento justifica la extinción del derecho.
  • Por matrimonio del acreedor o por convivencia marital con otra persona.
  • Por el fallecimiento del acreedor.
  • Por el vencimiento del plazo por el que se estableció.

No se extingue por el fallecimiento del obligado al pago, aunque el acreedor o los herederos del deudor pueden solicitar su sustitución por el pago de un capital, teniendo en cuenta el importe y, si procede, la duración de la pensión, así como el activo hereditario líquido en el momento del fallecimiento del deudor.

 

¿Se puede reclamar una pensión económica por razón de trabajo al otro miembro de la pareja?

Si un conviviente ha trabajado para la casa sustancialmente más que el otro o ha trabajado para el otro sin retribución o con una retribución insuficiente, tiene derecho a una compensación económica por esta dedicación siempre y cuando en el momento del cese de la convivencia el otro haya obtenido un incremento patrimonial superior.

En previsión de una ruptura matrimonial o de disolución del matrimonio por muerte, puede pactarse el incremento, reducción o exclusión de esta compensación económica por razón de trabajo.

Los derechos a la compensación económica por razón de trabajo y a la prestación alimentaria prescriben en el plazo de un año a contar de la extinción de la pareja estable y deben reclamarse, si procede, en el mismo procedimiento en que se determinan los demás efectos de la extinción de la pareja estable.

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